Toda la política en tres frases
Todo lo que abres, escribes o creas en nopa —archivos, notas, tableros, contraseñas, grabaciones, resultados— se queda en tu navegador, en tu dispositivo. No existe un servidor de nopa que lo reciba, lo guarde o pueda ser vulnerado para conseguirlo. Contamos cuántas veces se abre una herramienta y si funcionó; nunca vemos lo que metes en ella.